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Las recomendaciones de inicio de año: “The Mathematician’s Shiva” y “Me, Myself, and Why”. Con Navier-Stokes y van Gogh.

12 enero, 2015

A mi parecer se tenían ya suficientes listas de recomendaciones de libros (de divulgación) para este año 2015, por lo que haría una pausa al respecto, así como hice entre las recomendaciones del 2011 y 2014, esta última con interesante acogida, pásenla a ver 😉 . Sin embargo, me topé con una novela que disfruté mucho ahora durante el cambio de calendario, una que encontraría que Jennifer Ouellette recomendaría en su lista de libros de su sitio de Scientific American. Dado que también disfruté un libro de ella a inicios del año pasado 2014, decidí entonces recomendar estos dos libros donde ella ha tenido algo que ver, y aprovechando a hablar un poco de la ecuación de Navier-Stokes, tema central de la novela en cuestión, con un pequeño toque de van Gogh.

Secciones:

  1. Me, Myself, and Why
  2. The Mathematician’s Shiva
  3. Navier-Stokes

Me, Myself, and Why

 

ouellette

El libro de Jennifer Ouellette recorre algunas de las claves y factores de la personalidad, cuánto influye la genética, qué dice la neurociencia, cuánto influye el ambiente, cuánto puede modificarse, y los esfuerzos por entenderlo en distintas épocas. Hay tantos y diversos temas breves que llaman la atención que es difícil un poco saber por dónde empezar, pero lo que tienen en común es lo siguiente: aquellos detalles pequeños que una persona tiene, que uno podría considerar “sin lógica”, que dan una buena sensación, resultan tener una explicación sencilla, o por lo menos una muy plausible. Ouellette con esto también logra dar una mejor perspectiva de qué hace a cada persona, o qué no la define, dando un distinto valor a algunas de las “normas tradicionales”.

Los intentos, como comenta Jennifer, han incluido a la frenología, aquella que intentaba definir a una persona en base a las dimensiones de su cráneo. Ouellette recurrió a la genética para saber detalles de sí misma, participando en 23andme, que hacen análisis de ADN para relacionar familiares y reportar probabilidades de enfermedades, por ejemplo.  Pero sabiendo que la genética no hace una descripción total, la neurociencia fue otra área que exploro, o que “exploró cómo se explora”.

 

frenologia

“Usted tiene la tipica configuracion craneal de un taxista” Sr Burns aplica la frenología a Smithers

 

Entre aquellos detalles a resaltar está el del uso de las imágenes del fMRI y el cuidado con los titulares “tu cerebro bajo efectos de xxxxx”, que dan la impresión de un cerebro en acción

las imágenes resultantes son técnicamente una visualización a color de datos estadísticos

Ante esta combinación de genética y neurociencia, exploró el efecto de las drogas, además de que literalmente lo hizo. Una de las inquietudes estaba el qué hace que una persona sea adicta, y qué efectos tienen distintas drogas. Muy en especial qué beneficios tienen, si pueden potenciar a la mente, y si hay prohibiciones que terminen siendo sin sentido. Como por ejemplo el peyote, un psicodélico considera ilegal pero que es tradicional en algunas tribus en Estados Unidos, que puede ser usada para tratar el alcoholismo

Al peyote realmente no le gusta el alcohol

Por supuesto, el LSD es una droga psicodélica de la que también habla

Psicodélicos no son buenos para el escapismo; te harán pensar.

Además, los psicodélicos “impulsan la activación de neuronas en la corteza visual, por lo que el cerebro recibe señales tanto de afuera como de adentro”, con la consecuencia de alucinar patrones distintos, que pueden ser reproducidos matemáticamente. Es más, según cuenta Ouellette, un investigacor (Jack Cowan, de Chicago) indicó que los patrones incluso podían ser descritos por el ¡mecanismo de Turing!, uno del que contaba en una entrada anterior. Esto implicaba la participación de dos químicos, un activador y un inhibidor.

Entre otras partes relevantes del libro que llamaron mi atención, inspirando un “wow”, fue que la sección en el cerebro “dedicada” a la imaginación, es ¡la misma que la de la memoria! Imaginen las consecuencias de eso, cuán fiel es nuestra memoria, cómo se han de llenar los espacios, cuán fiel es un testigo. Otro pasaje que empujó a una introspección fue la importancia que las personas le tenemos a ciertos objetos, el valor que les damos, ya sea por recordarnos a alguien, a un evento, y no (necesariamente) a lo que típicamente puede simbolizar. Su anécdota utilizada fue la de un dije con un signo zodiacal, claro, algo en lo que ella no cree, sin embargo le recuerda a un amigo que falleció de cáncer (sección “Tokens and Totems”).

Leer a Jennifer Ouellette en “Me, Myself, and Why” inspira a auto inspeccionarse y crear curiosidad de qué hace “funcionar” a un humano o, incluso, a una sociedad. Una frase que me gustó sobremanera es

“Si el cerebro humano fuera tan simple que lo pudiésemos entender,
entonces sería tan simple que no podríamos”
Emerson Pugh

Ah, también recomiendo escuchar el podcast de Jennifer Ouellette con la fenomenal Cara Santamaría.

The Mathematician’s Shiva

 

shiva

Y estaba la sugerencia de buscar algo distinto para leer, y me topé con una novela de una familia de matemáticos. Poco después encontraría que Jennifer Ouellette publicó su lista de libros favoritos del 2014, entre los cuales me toparía con esta misma.

En algún momento mientras escribía esto dudé si compré el libro por sugerencia de Ouellette o si fue en mi búsqueda frenética de algo distinto; En el historial de mi computadora está registrado que visité Amazon por este libro el 3 de Diciembre, mientras que la lista de Jennifer es del 31 de ese mes. ¿Recuerdan el párrafo del “wow” del libro “Me, Myself, and Why”?….

En fin, el libro de Stuart Rojstaczer es una novela con una narrativa tan natural que en algún momento parece que es una autobiografía, y que muchos hechos fueron reales (pero no). La personaje principal es nacida en Polonia, que huyó a la Unión Soviética, de donde posteriormente huiría hacia los Estados Unidos donde se encontraría con varios miembros de su familia, en especial de su esposo e hijo,  y el tema principal gira alrededor de su funeral. El Shiva es un duelo de una semana de duración, en el que varios matemáticos acuden, en parte por respeto y en parte para dilucidar un problema matemático del que sospechan que ella, Rachela, Karnokovitch, ha resuelto. Así que no, no es un “libro de mate”.

Muchas veces me encontraría riendo por distintos pasajes y comentarios. La novela es acerca de una familia de matemáticos de distintas áreas de interés, por lo que muchas veces (sí, sí, está bien, salvando las distancias, que estoy entre física y mate) sentiría reflejadas muchas experiencias, a muchas personas conocidas. Por ejemplo se podrá encontrar por qué no hay que decirle a alguien que se dedique a las matemáticas “a que es hábil con los números”….  o que no todos los matemáticos son iguales en personalidad. Al final pensé, si eres de matemáticas, si conoces a alguien de matemáticas y tener una idea de por qué hacen ciertas cosas “raras”, sugeriría enormemente este libro. (Claro, no toda la gente de Matemáticas encajará en algunas o todas las características, pero lo considero algo más fiel…). Tal vez una de las conclusiones es que al final son tan humanos como todos.

También, hay una riqueza extra en la narrativa ya que muestra las distintas perspectivas de las distintas culturas, variadas del continente europeo y la local. Por ejemplo, la expectativa de la vida y la forma de encarar la muerte. En la primera, la más llamativa, la diferencia de que “todas las historias deben de tener un final felíz” -aunque se refiere a esto a Estados Unidos, creo que también aplica a buena parte de los países latinoamericanos- mientras que ellos están conscientes de que las cosas pasan tengan o no final feliz, que “al final no hay milagro”. Distintas perspectivas.

El problema del que trata el libro, del que sospechan que Rachela resolvió, es la ecuación de Navier-Stokes, una ecuación que, a la fecha, no tiene solución (analítica, es decir, no numérica, en 3D), y el encontrar esta tiene un premio considerable. Claro, el mérito es el premio, no el dinero.

\rho \frac{dv}{dt}=-\nabla\,p+\nabla\dot T+f

Instituto Clay de Matemáticas

La ecuación de Navier-Stokes es considerado uno de los problemas del Milenio por el Instituto Clay de Matemáticas, y describe el comportamiento o movimiento de un fluido (viscoso y no compresible) considerando la posibilidad de turbulencias, como un huracán. En la ecuación anterior, p es la presión, v es la velocidad, tes el tiempo, T indica el estrés (que da pie a la viscosidad)  y f otras funciones externas al fluido. La ecuación, descrita por Claude-Louis Navier y George Stokes entre 1823 y 1843, ha evadido los intentos en distintas ocasiones, como la de Penny Smith o más recientemente de Mukhtarbay Otelbaev. Como una visualización, esta simulación da una interesante sensación a un fluido, “toque y arrastre”  la pantalla con el cursor.

El enunciado formal del problema y lo que requiere el Instituto Clay se puede encontrar acá, donde también describe que para otros casos o variantes existen soluciones.

O quizás la solución navegaba la mente turbulenta de van Gogh

  Referencias

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